¿Cómo afecta el estrés a nuestra piel?

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Los niños, el gimnasio, la compra, el trabajo… El ajetreo que llevamos a diario no sólo tiene consecuencias a nivel psicológico sino también a nivel físico. Nuestra piel se ve afectada por el estrés, impidiendo que ésta se regenere y recupere. El resultado: irritación, rojeces, poros dilatados, rostro apagado…

La cara es el espejo del alma. Cuando sufrimos de estrés o estamos con el ánimo bajo nuestro rostro lo refleja. Por desgracia, el estrés forma parte de nuestros estilo de vida actual. El trabajo, las reuniones, los niños, la casa… la vida frenética que llevamos favorece que la piel pierda su brillo, que los poros se dilaten, que aparezcan rojeces e incluso provoca la disminución de la barrera protectora de la dermis, volviéndola más frágil y sensible a las agresiones externas.

5 afectaciones del estrés en la piel

Irritación

Con el estrés el cuerpo puede liberar histamina, que está relacionada con una respuesta alérgica -se manifiesta con urticaria, picazón y enrojecimiento- y que puede derivar en afecciones como la aparición de eccemas. Y, aunque no se puede evitar esa liberación, lo que sí podemos hacer es minimizar sus efectos. La clave está en mantener siempre la piel hidratada y los niveles de agua. Tus aliados serán los cosméticos que posean propiedades hidratantes, calmantes y capacidad de regeneración cutánea, como es el caso de la Crema Fluida Hidratante Regeneradora, capaz de proteger nuestra piel de las agresiones diarias.

Envejecimiento prematuro

Cuando pasamos por temporadas de mucho ajetreo nuestro cuerpo libera cortisol, una hormona relacionada con la descomposición del colágeno y la elastina, responsables de aportar elasticidad y firmeza a la piel. Para poder revertir este proceso te recomendamos el uso de cosméticos anti-aging que retexturicen la epidermis, como es el caso de la crema Global Age Delay Cream de Infinitime, combinado con el uso de cosméticos que contengan antioxidantes como la Vitamina C, como es el caso de la Crema hidratante de uso diario Vitamin Forza C.

Acné adulto

El estrés, entre otros factores, propicia la alteración en la producción de grasa y, con ello, la aparición del acné (principalmente en zonas como son el mentón o alrededor de la boca y la barbilla). Para intentar evitarlo es básico que mantengas unos buenos hábitos de limpieza facial para eliminar células muertas. Debes procurar exfoliar la piel de forma regular y usar maquillajes y cosméticos que controlen la producción de sebo.

Dehidratación
Es clave mantener la barrera protectora de la piel, llamada film hidrolipídico, equilibrada de agua y lípidos para que realice su doble acción: impedir que agentes externos afecten a la piel y evitar que el agua se escape, generando deshidratación. El estrés altera esa barrera, provocando que el agua se pierda y la piel se deshidrate. Aparte de beber dos litros de agua, es necesario aplicar cada día un sérum o crema que contenga en su fórmula ácido hialurónico, ya que es el activo que mejor capta y mantiene el agua en la piel.

Piel apagada

El estrés puede ralentizar la renovación celular. Por ello, es importante usar un buen exfoliante una vez por semana para eliminar células muertas y aportar luminosidad a tu rostro.

¡No dejes que el estrés apague tu belleza! Brilla con luz propia, te lo mereces.

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