Cómo cuidar la piel ante los tratamientos contra el cáncer

Noto la piel deshidratada, ¿cómo debo cuidarla?
15 octubre, 2019
Tonalidades ginger, la nueva tendencia en coloración
15 octubre, 2019
Mostrar todos

Los efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer no solo afectan al cabello y al vello de determinadas partes del cuerpo, también a la piel de nuestro rostro, cuerpo y cuero cabelludo, provocando una deshidratación y sensibilización generalizada. Prevenir esta pérdida de agua es clave para mitigar situaciones de irritación y malestar cutáneo. ¿Quieres saber cómo? Te lo contamos.

Uno de los principales efectos secundarios de los tratamientos para acabar con el cáncer, como son los procesos de quimioterapia, es la pérdida de agua de la piel, provocando su profunda deshidratación y, por consiguiente, un gran aumento de su sensibilidad. En muchos casos, se produce un desequilibrio entre el aporte de líquidos y la eliminación de los mismos, provocando una sequedad extrema o, por el contrario, una hiperhidratación. De esta situación también puede derivarse la aparición de manchas, acné, enrojecimiento o, en casos muy extremos, el levantamiento de piel y, por consiguiente, la producción de heridas. 

Prevenir estas situaciones es clave para minimizar las molestias derivadas de los agresivos tratamientos contra el cáncer. Por ello, durante todo el proceso de quimioterapia es importante dedicar un tiempo a cuidar la piel, hidratándola en profundidad y manteniendo sus reservas de agua en niveles óptimos. 

Cuidados estéticos de la piel antes del tratamiento

Antes de afrontar un proceso de quimioterapia te recomendamos realizar una preparación previa con productos cosméticos extra nutritivos para ayudar a reducir sus efectos secundarios. Para ello, es importante adoptar unos hábitos saludables que favorezcan la hidratación de la piel, como por ejemplo la ingesta de una media de dos litros de agua diarios para hidratar las células desde el interior, seguir una dieta equilibrada o realizar un cambio de la cosmética habitual por otra más enriquecida en principios hidratantes y oxigenantes. Todas estas acciones son vitales para disminuir el riesgo de aparición de reacciones cutáneas. ¡Llega el momento de introducir nuevos hábitos en el cuidado personal! 

Para entender por qué nuestra piel se deshidrata es importante conocer qué papel tiene el agua en ésta.

Una piel normal contiene un 70% de agua, el 13% del cual se encuentra en la capa córnea (la más externa de la epidermis) y es la responsable de proporcionarle extensibilidad, flexibilidad y permeabilidad. 

¿De dónde viene este 70% de agua que tenemos en nuestro organismo? Proviene del interior del cuerpo, es decir, tiene su origen en los alimentos que ingerimos o en el agua que bebemos. La sangre transporta este agua y la distribuye en las diferentes capas que conforman la piel. Una vez distribuida, la cantidad de agua que se retiene en cada capa depende ya de factores internos (como pueden ser el estrés o los cambios hormonales) y de factores externos (como son el frío, el viento o la exposición prolongada al sol). 

La regulación del equilibrio hídrico se sitúa, sobre todo, en la capa córnea, que es la que nos protege ante cualquier ataque del exterior por parte de los temidos radicales libres. Esta capa córnea cuenta con unos “ayudantes” que le echan una mano para retener el agua: la película hidrolípica y unas moléculas hidrosolubles. Ambas se encargan de fijar el agua en esta capa más externa y absorber la que se encuentra en el ambiente para proporcionar elasticidad y confort. 

Es cuando fallan estos mecanismo de autorregulación que nuestra piel se deshidrata, favoreciendo la aparición de la temida irritación, descamación y de una pérdida visible de luminosidad. Por ello, es vital introducir en nuestra rutina de cuidado facial productos cosméticos que nos ayuden a fortalecer la barrera natural de la piel, a reconstruir su nivel de ceramidas (considerados el “cemento” intercelular) y a controlar la pérdida cutánea de agua. 

Por ello, para tratar y prevenir esta problemática debes utilizar productos cosméticos con activos naturales que favorezcan la creación de un escudo biológico epidérmico y que simulen la capa de hidratación natural de la piel. Es el caso de la línea Essential Reload, un novedoso tratamiento diseñado con activos prebióticos que actúan como súper-alimentos, favoreciendo el crecimiento de microorganismos beneficiosos que se encuentran de forma natural en la piel, reduciendo así la posibilidad de proliferación de bacterias no beneficiosas u oportunistas.

Sus productos favorecen la función de la barrera que la piel necesita, evitando la pérdida de agua y favoreciendo su hidratación, así como aliviando los síntomas de las pieles hipersensibilizadas o deshidratadas. 

En su formulación destacada la presencia de activos prebióticos; de Hidraskin 24, un complejo súper hidratante de doble acción que previene la sequedad y aporta la sensación de confort; de Aceite de chía, una fuente vegetal rica en antioxidantes y propiedades protectoras; Aloe Vera 10X, un concentrado de la planta con propiedades calmantes que actúa como agente hidratante; o de Escualano, un derivado natural del escualeno (uno de los componentes principales del sebo y del manto hidrolipídico de la piel) que actúa como barrera natural, entre otros. 

Antes de acabar queremos recalcar que los productos que integran la línea Essential Reload son cosméticos, no médicos, por lo que te ayudarán a preparar tu piel y a prevenirla de la deshidratación ante un proceso de quimioterapia. 

Y si estás interesada en artículos como Cómo cuidar la piel ante los tratamientos contra el cáncer o quieres estar a la última en las tendencias que se llevan, conocer trucos diarios para cuidar tu cabello o como lucirlo a la última, no dudes en seguirnos en nuestras páginas de  Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y Pinterest.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *